Cuidado con el estado
La práctica totalidad de los trabajadores suele disponer de contacto en el teléfono a su jefe. Esto implica que se transforme, de forma automática, en contacto del WhastApp. Si bien esto puede resultar a primera vista, algo inofensivo, no lo es tanto. En primer lugar, algo básico es el estado. El estado suele ser una frase descriptiva de lo que el usuario está haciendo en ese momento. Esta frase, muchas veces es general y no implica nada, pero, cada vez más, las personas incluyen descripciones subjetivas y esclarecedoras. Tal y como apunta Ángeles de
Por otro lado, no sólo los estados pueden referirse a situaciones, sino a personas. Estas personas pueden ser amigos, conocidos, etc, pero nunca deberán ser el jefe. Frases del tipo “odio a mi jefe”, “no soporto a…”, por poner ejemplos “suaves”, pueden colocar al empleado en una situación muy incómoda
Cuidado con la hora de conexión
Asimismo, otra de las cuestiones que deben tenerse en cuenta a la hora de utilizar el WhastApp para evitar dañar la imagen como trabajador, es el uso concreto que se haga de él. “Uno de los “peligros” que entraña el WhastApp es que la persona que tengamos de contacto puede ver la hora en la que realizamos nuestra última conexión o si estamos en línea. Si en la empresa se ha prohibido el uso de teléfonos móviles personales, es conveniente no abrirlo en horas de trabajo, puesto que esto quedará registrado y el jefe puede verlo”, comenta de
En definitiva, tal y como comenta de



